Bolonia

by - 23:59:00

Visitando el norte de Italia

Esta semana santa tuve la ocasión de volver a Italia, en concreto a la zona norte del país; Bolonia, Ferrara y Reggio Emilia. 
Bien es conocida su fama de buen comer, por ejemplo se conocen internacionalmente productos como la focaccia, la pizza, la pasta sin olvidar el buen beber. En esta región son muy famosos también los vinos con denominación de origen, existen vinos para todos los paladares, desde el famoso Lambrusco con sus burbujas que lo convierten en espumoso hasta los vinos tintos más intensos.


Piazza Maggiore a Bologna
                          Negozzi a Bologna  y la Torre Asinelli y la Torre Garisenda                       

Una placa que indica en qué región estás.
 Pude beber un zumo de naranja roja, es como un pomelo.
Iglesia en Bolonia.
Al día síguiente decidimos hacer una excursión a Ferrara y pasar el día allí, el lugar es encantador, muy tranquilo, está a tan sólo media horita en tren desde Bolonia y tiene los edificios antiguos que tanto caracterizan a Italia, religiosos y rebosantes de historia. 



 Castillo de Ferrara

 El duomo en Ferrara
Ferrara piazza castello

 Para que sepáis donde podéis encontrar una pizza.
Pude disfrutar de una auténtica piadina, estaba increíble.  



 Heladería
 Estanco

Tortelloni caseros con espinacas y parmigiano reggiano.
Peroni, la cerveza típica de Italia
 El conocido café ginseng.  Productos típicos de la región, si existiera el café ginseng en España es lo único que me pediría, es mi café favorito desde que volví, no hace falta echarle azúcar, se bebe tal cual, aunque si place, se puede añadir, claro, siempre a gusto del consumidor.  

Si lo queréis tomar bueno de verdad podéis ir a Café Gamberini, es la cafetería más antigua de Bolonia.



Es el adiós, termina nuestra aventura en Italia.

Para concluir os diría que Italia fascina por la gran historia que cuentan y nos transmiten hoy en día todos sus monumentos, y en particular el norte de Italia es fascinante, su gente es muy amable, se come estupendamente y vale la pena desgastar la suela de los zapatos para poder perderse entre sus calles, muchas de ellas cubiertas aún hoy por adoquines. 




You May Also Like

0 comentarios